Luis Ángel Aguilar Montero
Hace tres años, el Comité “Óscar Romero”, de Albacete, siguiendo su trayectoria de solidaridad con los pueblos empobrecidos, se plantea que había que hacer algo más que apoyar proyectos, o difundir un boletín con información alternativa. Pensaron que “los proyectos de solidaridad de muchas ONG para el desarrollo a veces no eran más que parches sobre las injusticias del sistema económico y social que nos mueve”. Y decidieron, para ser más eficaces, potenciar dos nuevos objetivos:
Uno era trabajar para que fueran los propios pueblos del Sur los que marcaran su camino de desarrollo, y por eso se plantearon trabajar en el Comercio Justo, y abrieron Romero, el Centro de Sensibilización y Promoción del Comercio Justo en Albacete, del que ya nos hemos hecho eco desde estas páginas de UTOPÍA.
El otro, difundir las ideas de Solidaridad, Justicia e Igualdad, pero denunciando las causas que provocan las situaciones de pobreza e insolidaridad; esto, que ya lo hacían de forma escrita con su Maizillo (el boletín del COR de Albacete), deciden llevarlo a las ondas; y ahí es donde nace Mirando al Sur, un espacio radiofónico de una hora de duración que emiten por Radio Chinchilla para dar a conocer la verdadera realidad de los pueblos del Sur.
Todos los lunes, a las 8,30 de la tarde, en esa pequeña emisora local, entre música e informaciones, la gente del COR, junto a jóvenes de la JOC y otros voluntarios, llevan a los albaceteños “otra voz”; una voz libre, independiente y veraz, con noticias distintas a las que se leen en los medios de comunicación comerciales, con otro enfoque y con una intención cien por cien solidaria.
Como ellos dicen, si sólo se oye una voz, casi siempre la de las multinacionales al servicio del capital y de la globalización, siempre creeremos que es verdad todo lo que nos cuentan (como nos acordábamos hace unos meses con la guerra de Bush y la CNN, por ejemplo). Hay, pues, “que dar otra opinión distinta a las voces mayoritarias, que todo lo justifican y encubren”, y eso es lo que hacen desde el 100.3 de FM.
Sirva esta pequeña comunicación como agradecimiento a ellas y ellos, porque, a pesar de los escasos medios de los que disponen, sus voces y sus esfuerzos nos ofrecen otra forma más de “vivir de otra manera”.

