La apatía, el cansancio, la desilusión o la simple espera no salvan. Ha llegado la hora de darnos cuenta de que tenemos que reaccionar con coraje, porque vamos cabalgando en una huida hacia adelante a la que nos han aupado algunos irresponsables; porque estamos propiciando una utopía enraizada en el clamor de los olvidados y …

