COMENZAMOS el 94 con un reto, casi con una provocación: cómo mantener firme la esperanza en tiempos de crisis. No se trata de ninguna veleidad. Los tiempos, lo sabemos quizá por propia experiencia, no son nada fáciles. Corremos el peligro, en situaciones dramáticas como ésta, de ceder a la desilusión, al desencanto, al desánimo; corremos …

