(Movimiento Mundial por la Ordenación de la Mujer)
Dublín 1 de julio del 2001
Del 29 de junio al 1 de julio de 2001 se reunieron en Dublín más de 350 personas para celebrar la vocación de mujeres al ministerio ordenado.
Al final de un proceso muy intenso de oración, discusión, celebración y vivencia en el campus hermoso y acogedor de la Universidad de Dublín, se adoptaron las siguientes resoluciones, que cada organización miembro de la red mundial de organizaciones que luchan a favor de la ordenación de las mujeres tiene ahora la responsabilidad de difundir e implementar en su contexto.
Así se inaugura el nuevo milenio para las fuerzas católicas que luchan por el cambio de las estructuras eclesiales y, a través de éste, el cambio de la sociedad, con el primero de una serie de eventos internacionales que se irán efectuando a lo largo de los próximos años; centrado éste, primero, en la cuestión de género y el tipo de discriminación sistemática y sacralizada que se practica aún en la institución eclesial católica romana.
El documento adoptado fue el siguiente:
Todos y todas, como Pueblo de Dios, llegando de 26 países y de cinco continentes, nos hemos reunido aquí, en Dublín, para celebrar el primer Congreso Ecuménico de WOW, los pasados 29 de junio al 1 de julio de 2001.
Como discípulas y discípulos de Cristo respondemos al llamado a un discipulado radical y buscamos justicia para que todos y todas puedan participar en el sacramento de la ordenación. Los y las participantes en el Congreso celebraron de todo corazón la libertad de la palabra y la primacía de la conciencia proclamadas por las enseñanzas del Vaticano II.
Consideramos que toda obstrucción a éstas constituye una violación de los Derechos Humanos y un obstáculo para que el Espíritu Santo conduzca a la Iglesia a la plenitud de la verdad.
Los y las participantes en el Congreso sostenemos que las vocaciones no pueden restringiese por razones de género, raza, estado civil, orientación sexual, trasfondo educacional u oportunidades de vida.
El Congreso adoptó las siguientes resoluciones:
- Que este Congreso apele al Papa a que revoque la prohibición de la discusión sobre la ordenación de las mujeres.
- Que este Congreso llame a cada organización miembro de WOW a llevar adelante el diálogo con los obispos locales, con religiosos y religiosas, sacerdotes y el laicado, sobre el tema de la ordenación de la mujer en un contexto de reconstitución de un discipulado autén-tico.
- Que este Congreso apele a los dirigentes de la Iglesia Católica Romana a reinstaurar el diaconado de las mujeres, como era costumbre en la Iglesia primitiva.
- Que este Congreso anime a las mujeres que se sientan con vocación a prepararse para el diaconado y el presbiterado, y apoye el establecimiento de cursos de formación apropiados en aquellos sitios en que todavía no estén a disposición de las mujeres.
- Que este Congreso resuelva promover la causa de la ordenación de las mujeres, llamando constantemente la atención sobre el tema mediante manifestaciones regulares realizadas por las organizaciones miembros, mediante el día de oración por la ordenación de las mujeres, celebrado cada año el 25 de marzo, y la organización de un Congreso cada tres o cinco años.
- Que este Congreso apele a todos los ministros en todas las iglesias a adaptar el lenguaje utilizado en la liturgia, para que sea reflejo de la igual dignidad de toda persona hijo o hija de Dios. Las imágenes de Dios deben reflejar tanto lo femenino como lo masculino.
- Que este Congreso salude a LUDMILA JAVOROVA, nuestra hermana presbítera, y a las diáconas que fueron ordenadas por obispos valientes de la Iglesia Católica Romana secreta en la Checoslovaquia de entonces, y le pida al Vaticano que, como nosotras y nosotros, reconozca la validez de su ordenación.
- Que este Congreso proponga que WOW cree, a través de sus organizaciones miembros, caminos para apoyar financieramente a aquellas personas que pierden su posición profesional por haber defendido la ordenación de las mujeres.
- Que este Congreso apele a WOW, a través de sus organizaciones miembros, a animar a aquellas mujeres y hombres que hayan sido castigados, por apoyar la ordenación de las mujeres, a contar públicamente su historia y a exponer las acciones del Vaticano.
- Que este Congreso proponga a la WOW la organización de un sistema electrónico de respuesta rápida, con el objetivo de apoyar la creación de redes que trabajen por la ordenación de las mujeres.
- Que este Congreso proponga la adopción de la estola/cinta violeta como símbolo internacional de la ordenación de las mujeres.

