RED DE BALANCES  DE  ECONOMÍAS SOLIDARIAS

(B.E.S.O.S.)

Laura y Pablo (miembros de la red de B.E.S.O.S.)

Hace aproximadamente año y medio, diferentes colectivos de Madrid, preocupados por las implicaciones sociales y ambientales del consumo (Comunidad Alateia, Movimiento Internacional de Reconciliación, Ecologistas en Acción), unieron sus fuerzas en un proyecto encaminado a modificar los hábitos de los consumidores. Se trataba de desarrollar ideas y actitudes, como la austeridad, el trueque, el intercambio de información sobre productos biológicos y tiendas de comercio justo, el cooperativismo, o la autoproducción. Para lograr todo esto decidieron aplicar una herramienta puesta en marcha desde hace algún tiempo en Italia, los «Balances Familiares de Justicia», y que aquí redefinieron y rebautizaron con el nombre de «Balances de Economía Solidaria (BESOS)».

Los BESOS parten de una idea muy sencilla: anotar los gastos diarios sobre una plantilla dotada de una serie de epígrafes que tratan de abarcar los principales aspectos del gasto cotidiano. Estos gastos se separan en dos columnas, una de gastos «ordinarios» y otra de gastos «desviados». Por «desviado» se entendería, por ejemplo, la compra de productos de agricultura biológica, los gastos efectuados en tiendas de comercio justo o en servicios de empresas de integración social. Los gastos ordinarios serían todos aquellos que no significan una reducción en el impacto ambiental de las actividades humanas o una promoción de la justicia social. Así, al término de un mes, tendremos constancia de cuánto dinero hemos gastado y en qué conceptos, pudiendo plantearnos ciertos objetivos para el mes siguiente, como reducir el gasto e incrementar la columna de «desviado», bien globalmente, bien en algún capítulo concreto.

Para que el proyecto de BESOS sea fecundo es necesario intercambiar opiniones, ideas, experiencias e iniciativas. Por ello, desde el primer momento, se buscó la forma para que todas las personas interesadas en confeccionar balances y en participar en el proyecto pudiesen integrarse activamente en él. Con ese fin se intentó dotar a la iniciativa de una estructura en «red», procurando mantener el contacto entre todos mediante correos electrónicos, reuniones periódicas y la edición de un boletín informativo. El boletín, con una frecuencia aproximadamente bimensual, contiene datos sobre la marcha del proyecto, direcciones de interés, reseñas bibliográficas, información de campañas de boicot, experiencias, etc. En un futuro se espera disponer de una página web en la que colgar los sucesivos boletines informativos.

Después de año y medio de funcionamiento, la red de BESOS continúa adelante. El número de personas vinculadas se acerca ya al centenar. La intención no es tanto crecer mucho como que en otras localidades o en barrios y comunidades se organicen experiencias similares. El desafío del proyecto está en que la red no se reduzca a aspectos meramente descriptivos y cuantitativos. Para los participantes en la red de BESOS nos parece crucial subrayar los aspectos cualitativos y de cambio de actitudes a los que puede mover el empleo de los balances, como herramienta para desviar el consumo, y para replantearnos aspectos de nuestra existencia, tales como el trabajo, nuestras relaciones con los demás o nuestra participación social. De alguna manera, continuar y profundizar en los balances de economía solidaria puede conducirnos a cambiar nuestra forma de vida. La trascendencia y el alcance de estos cambios variará de unas personas a otras, pero, en cualquier caso, siempre será un punto de partida para transformar nuestra sociedad.

 

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