VII ENCUENTRO EUROPEO DE LAS CCB

Una identidad común y una gran apuesta por los Derechos Humanos –tan vilipendiados también en Europa– motivos de sus preocupaciones.

Luis Ángel Aguilar Montero.

Representante de España en las CCB europeas

Las Comunidades Cristianas de Base europeas (CCB) han celebrado, del 25 al 27 de octubre, en Edimburgo, un nuevo Encuentro Internacional para intercambiar experiencias,  aprobar unas bases comunes que resuman su identidad y sus opciones y para planificar sus líneas de futuro. Al encuentro, que contó con la acogida de la Comunidad ecuménica de IONA, y que se celebró en el «St. Colm’s International House» de la citada ciudad escocesa, es el séptimo desde que hace más de 20 años en Amsterdam y bajo el tema «Fe liberadora en Europa», comenzaran este tipo de encuentros. Teresa Vázquez, de Granada, Jesús Bonet, de Logroño, y Luis Ángel Aguilar, de Albacete, fueron los representantes españoles.

Desde diciembre de 1995, en Ginebra, no se había vuelto a celebrar un encuentro de estas características, que ya antes se celebraron en Turín (1985), Bilbao (1987), París (1991) e Innsbruck (1993). No obstante, una coordinadora del Colectivo europeo de CCB ha mantenido las acciones y contactos dos o tres veces por año, y en la que siempre hemos participado activamente, primero con Jesús Rey, después con Carlos Fernández Ordóñez y, desde hace casi cuatro años, el que esto suscribe.

Compartir la Fe en pequeñas comunidades de hermanos, ofrecer otra cara y otra voz de Iglesia, desde la opción por Jesús de Nazaret, y comprometerse a nivel socio-político por los más pobres y marginados de nuestra sociedad son las líneas y opciones principales que definen la identidad de estas pequeñas comunidades y que así ha sido aprobado como un ideario común; curiosamente las opciones que desde nuestras CCP contemplamos en nuestras «Bases comunes» que a la postre sirvieron de documento principal en los trabajos previos del colectivo.

También, como conclusión de dicho encuentro, las CCB europeas han querido mostrar su preocupación por el avance de las actitudes racistas y xenófobas que recorren Europa, así como por el inquietante ascenso de los partidos de extrema derecha que se extiende entre los distintos países de la misma manera que el rechazo a los inmigrantes, refugiados y asilados políticos o el aumento de las leyes represivas hacia ellos.

Con el compartir las experiencias de vida de cada una de las comunidades presentes y de aquéllas a quienes representaban la treintena de asistentes (ingleses, escoceses, franceses, españoles, suizos, vascos, húngaros, belgas…), y con la fenomenal acogida de la iglesia de IONA, se celebró la fe común y quedó patente la necesidad de seguir coordinados para mantener los compromisos para con los pobres de cada país (inmigrantes, asilados, refugiados…); para todo ello se eligió una pequeña permanente del colectivo europeo, formada por los delegados de Escocia, Suiza, España, Bélgica y Francia, que recogiendo el mandato democrático de todo el colectivo de representantes, coordinará todos los fines propuestos y mantendrá sus reuniones dos veces al año.

Y como encargados de dar a conocer esta que creemos Buena Noticia, así lo referimos destacando como frente al auge de las iglesias conservadoras y tradicionalistas, que sobre todo en los terrenos de la moral, está confundiendo a sus fieles con absurdas medidas ampliamente desoídas, existe otra voz de iglesia –que no una iglesia paralela–, que cada día anda más comprometida por la construcción del Reino de Dios.

 

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